Tercera edad y duelo, los abuelitos.

        Los abuelitos         

                          MENTES SIN TIEMPO, CUERPOS SIN EDAD CHOPRA, Deepak  

                                                                                Psicologo y tanatólogo Andrés de González Argüelles

            Abuelitos y abuelitas, estos hermosos seres que nos han acompañado toda la vida, llegan a una edad en la cual fácilmente pueden caer en la depresión, la tristeza profunda y sentirse solos, a veces un estorbo para los familiares.

            Antiguamente, los ancianos eran profundamente respetados, considerados para tomar las decisiones más importantes de la tribu, de la familia. Hoy pareciera que verdaderamente estorban, dado el ritmo de vida que llevamos y  tanto en el ambiente urbano como también   en el ambiente de la vida rural se manifiestan.                              En efecto, cada vez son menos las diferencias entre las costumbres y el día a día de las personas que viven en medios rurales, en comparación con las ciudades.

            Honrar, cuidar,  y acompañar a los abuelitos, es una manera de agradecer todos los años que trabajaron, lucharon y vivieron por su hijos y nietos. Pero no solo eso, realmente las personas a partir de los 60 y en ocasiones desde los 50 años, empiezan a volverse sabios , por toda le experiencia acumulada de vida y experiencias. Los hijos y nietos, podemos beber y alimentarse de esos valiosos conocimientos, y aplicarlos a nuestra vida.

            Es importante recordar que los abuelitos, al menos muchos de ellos, van sumando una serie de situaciones en sus vidas que los vuelven frágiles y más vulnerables. Señalemos algunos puntos relevantes:  el deterioro de la salud en general; la pérdida de las capacidades físicas para desplazarse; la agudeza de sus sentidos como la vista y el oído se deterioran; comienzan a perder autonomía física y económica ; les afecta alguna o varias enfermedades crónicas                  ( diabetes, hipertensión arterial, insuficiencia renal, osteoporosis, demencia, cáncer, enfermedades cardiovasculares, etc) ; la pérdida continua de familiares y amigos que mueren simplemente porque ya eran personas de 60 años o más ( pero si sumamos las muertes durante la pandemia por coronavirus  u otra enfermedad, el panorama parece más desolador)

            A todo lo anterior podemos sumar  la paulatina pérdida de roles en el seno de la familia por la salida de los hijos de la casa paterna, y no faltan familiares que marginan, rechazan y se olvidan de los viejos.

            Hoy podemos observar muchos abuelitos en franca depresión, además con enfermedades físicas, no pocas veces complicadas.

            Podemos concluir en este momento: muchísimos abuelitos están en crisis, medio solos, medio abandonados, medio o muy enfermos, en fin, están en duelo.

            Un duelo que parece no tener solución, y los familiares no siempre se dan cuenta de que no basta con llevarlos al médico, al geriatra y/o al psiquiatra. Lo que más necesitan los viejitos es el calor, el amor, el acompañamiento, y la comprensión de hijos, nietos, familia ampliada y amigos.

            Comprensión del dolor que  sienten por el abandono de parte o totalidad de los hijos, de la imposibilidad para llevar a cabo todos los ritos y ceremonias en caso de muerte de un familiar o amigo, por las restricciones en tiempos de pandemia.          

            En la coyuntura actual que vivimos en México y a nivel mundial, definitivamente la vida nos cambió a todos los mexicanos: el encierro, el distanciamiento social, las clases por internet y whats, el trabajo en casa (home office), la suspensión de reuniones públicas, los cines cerrados, los cementerios, las funerarias. 

Resulta irónico que en  los hogares donde están confinados (encerrados)  los hijos y /o nietos, la comunicación es casi nula con los abuelos. Cada quien en su onda , en sus tareas, metidos por horas en el celular, sin compartir ni convivir.

Ante el panorama descrito, cabe preguntarnos: que podemos hacer con nuestros abuelos? Pues bien,  adentrándonos al tema del adulo mayor, podríamos cuestionarnos también ¿Cual es la tarea primordial de las personas de la tercera edad? ¿Que parte de su vida están enfrentando?

La tarea primordial:  lograr la integridad en las personas mayores  con un mínimo de desesperanza, en efecto, recordemos ese sentimiento en los viejos de inutilidad y  su situación de distanciamiento social; la jubilación que pega muy fuerte al carecer ya de una terapia ocupacional; la situación del nido vacío             ( cuando los hijos se van ) , y así podemos agregar los factores y situaciones descritas más arriba de la salud física y mental, además de la cuestión económica en franco deterioro  .

La situación descrita provoca depresión en el adulto mayor, la cual se caracteriza por los siguientes aspectos: irritabilidad, tristeza y desánimo intenso, falta de interés y motivación, ya no puede disfrutar lo que la vida ofrece, fatiga, cansancio, síntomas adversos, dolores y achaques diversos de origen emocional            ( estrés, preocupaciones, ansiedad, miedo ) , disminución de la capacidad para concentrarse, sentir soledad, incomprensión y rechazo,  pensamientos recurrentes de muerte y/o suicidio

¿Qué podemos hacer?

Un plan con la familia es lo mejor, el abuelito o la abuelita requieren sentirse acompañados, útiles , reconocidos y amados.

Además de atender sus necesidades básicas de alimentación, higiene y suministro de medicamentos, es muy importante implementar una estrategia que como mínimo, contemple los siguientes aspectos:

1.- Aprender a escucharlos, hacerles plática con preguntas y armarse de paciencia para conversar con ellos

2.- Consultarlos y pedirles opinión y asesoría sobre todo tipo de temas, de esta manera, ellos se sentirán útiles y además podrán ofrecernos toda su sabiduría. No es relevante que muchas veces no sigamos sus consejos al pie de la letra, pero siempre podremos aprender de su sabia opinión.

3.- Cuando se quejen o manifiesten sus sentimientos y emociones, decepción o coraje por situaciones que les provocan dolor , solo escúchalos. No los juzgues, no trates de impedir su llanto o queja, solo escucha, acompaña y da consuelo.

4.- Si bien continuar con sus rutinas diarias les da seguridad, ve introduciendo otras actividades para tocar su corazón  como:

- bailar lenta y suavemente con ellos la música que les agrade

- por las noches o también a la hora de la siesta, arrúllalos cantando canciones de cuna usando el nombre de la abuelita o abuelito.

- favorece ambientes y encuentros frecuentes para que los nietos y biznietos tengan tiempo de compartir con los abuelos. Los niños pueden hacer dibujos alusivos a las tristezas y alegrías que se viven en la familia, y dárselos a los abuelitos

- cada hijo, cada nieto/biznieto, nuera, y yerno, en virtud de sus propias aptitudes y gustos, pueden compartir un tiempo con los viejitos cantando, tocando un instrumento música, leyendo poesía, leyendas, chistes, ofreciendo pastelillos, etc etc

- llevarlos de paseo, si solo se puede en auto por la contingencia, pues adelante. Esto incluye paseos fuera de la ciudad y en ambientes campiranos si les gusta a los abuelitos

            5.- Ayudarlos para llevar a cabo ceremonias para honrar y recordar amorosamente a los que han muerto    ( especialmente las muertes recientes y más dolorosas) . Así se puede hacer un video de la historia de la persona que murió a través de fotografías e imágenes representativas, poniendo música e integrando otros elementos que se considere prudente ( paisajes, lugares personas o cosas de valor para el abuelito o abuelita) 

            5.- En caso de que aplique, realizar ceremonias o servicios religiosos, jornadas de oración y adoración , lectura de pasajes de las escrituras.

            6.- Motivar que los gerontes ( ancianos) escriban o platiquen sus memorias ( las cuales se grabarán en audio y/o video).  También se puede hacer la historia o biografía de la persona, invitándolo a que nos cuente su vida, orientándola a través de preguntas y comentarios estimulantes.

            7.- Implementar una red de apoyo familiar y comunitario, llevando acabo las actividades ya descritas e involucrando a las personas que sea pertinente

            8.- Conviene la guía o asesoría de un tanatólogo para acompañar a cada uno de los abuelitos en sus respectivos duelos y elaborar un plan familiar de ayuda y acompañamiento.

            9.- Utilizar la música es muy importante, con un pequeño aparato  del tamaño de un radio portátil y varias USB , de tal suerte que a cualquier hora, la persona mayor puede escuchar la música que sea de su agrado. Igualmente se le pueden compartir películas de su agrado, películas de risa, etc.

            10.- Terapia ocupacional. Todo lo que le guste y le permita ocupar su tiempo, y porque no? Hasta ganarse unos pesitos con alguna actividad manual: cocinar, coser, tejer, hacer pulseras, papiroflexia, y otras artes manuales; pintar, dibujar, aprender a tocar algún instrumento musical, cantar en coro, en grupo, con karaoke , los juegos de mesa, memoramas, etc.

            11.- Hay casos en que el estudio universitario, los cursos de especialización, cursos temáticos de historia, arte, política , pueden motivar grandemente al adulto mayor.

            12.- El ejercicio físico de acuerdo a las posibilidades de cada persona y de su discapacidad física ( si la tiene) ,  es importantísimo para su salud, para prevenir diversos trastornos y enfermedades. Desde caminar, gimnasia, actividades acuáticas               ( cuando es posible en alguna alberca) . El baile y las rutinas físicas animadas con música, son excelentes.

            Cabe señalar que la lista de actividades señalada , no es exhaustiva ni total, cada familia deberá analizar aquéllas que más convengan e introducir las que no están enlistadas pero sirven para el desarrollo integral del geronte.

Si logramos que a los abuelitos no les afecte la edad, es porque han vuelto a ser niños o niñas, viviendo plenamente sin preocupaciones ni cargas del pasado o preocupaciones por el futuro., por eso el dr. Chopra afirma:   MENTES SIN TIEMPO, CUERPOS SIN EDAD.

                    orientaciones y asesorías: cel 4441200784

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Autor

Andrés de González Arguelles. Tanatólogo.
domingo 14 marzo 2021

Psicólogo y Tanatólogo Certificado por la AMTAC con más de 20 Áños de Experiencia.

Profesor de Diplomado de Tanatología en diversas universidades como UASLP, UCEM,UVAQ. Conferencias y cursos en IMSS, ISSSTE y otras instituciones.

Miembro de la Asociación Mexicana de Tanatología.

Director del Centro de Tanatología Vida y Plenitud.

Cuenta con Diplomados en Tanatología por la Universidad Colegio Latinoamericano de Educación Avanzada y Musicoterapia en Sociedad Peruana de Medicina Alternativa y Universidad Científica del Sur.

Ofrece conferencias de Tanatología mensuales sin costo en VALLE DE LOS CEDROS CAMPOSANTO.

  • Emergencia Tanatológica: 444 120 07 84.