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“Madre, amor que nunca se pierde ” Homenaje a las que ya partieron – Tema de conferencia

Notas sobre el duelo
Andrés de González Arguelles

El duelo lo podemos convertir en un aprendizaje y maestro de crecimiento, o también lo podemos transformar en una pesadilla constante, en algo terrorífico que no solo nos quita el sueño.

¿Cómo convertir el duelo en una oportunidad de aprendizaje y maestro de crecimiento?
La tarea es superar el duelo, y superarlo no significa borrarlo, esconderlo o ignorarlo. Para superar el duelo, tenemos que vivirlo, afrontarlo, no queda otro camino. Porque si lo escondemos o tratamos de distraernos para no sufrir o no tener dolor, no podremos superarlo y menos crecer y aprender.
1. Lo primero es aceptar que estoy en duelo, que me duele, que sufro, que padezco.
2. Lo segundo es comunicar, expresar, compartir mi dolor, pero con la o las personas adecuadas: alguien que me ama, que me comprenda y no me va a juzgar, y buscar ayuda profesional con un tanatólogo. El genio de la literatura inglesa, William Shakespeare decía: “Dad palabras al dolor; la pena que no habla murmura en el fondo del corazón, y lo invita a romperse” o de otra manera el mismo autor decía: “El pesar oculto, como un horno cerrado, quema el corazón hasta reducirlo a cenizas”.
3. Consiste en ir viviendo y afrontando cada etapa del duelo que me toque vivir, porque en los duelos se van presentando etapas, principalmente: la negación, la ira, la negociación o regateo, la depresión y la superación, como lo observó atinadamente la Dra.
Elizabeth Kübler Ross.

4. Las personas creyentes podrán encontrar un gran alivio en la oración, en la lectura de la Biblia, y en los retiros espirituales. Quienes tengan otra creencia, por ejemplo, budistas, pueden encontrar serenidad a través de ejercicios de relajación y poner la mente en silencio de emociones y sentimientos que generalmente llevan a las personas a estados de angustia y estrés. Es muy importante aceptar el consuelo de la persona o personas que con sinceridad nos lo brinden, es decir, quien abra su corazón amorosamente para comprendernos y ayudarnos.

“Es más fácil construir niños fuertes, que reparar adultos rotos…”

…no temas al tiempo, nadie es eterno…
No temas a las heridas, te hacen más fuerte
No temas al llanto, te limpia el alma
No temas a los retos, te hacen más ágil
No temas equivocarte, te hace más sabio
Y no le temas a la soledad, Dios está contigo
Siempre. (Papa Francisco)

Maternidad
José Pedroni (fragmento)

“Mujer, en un silencio
que me sabrá a ternura,
durante nueve lunas
crecerá tu cintura.
Y en el mes de la siega
tendrás color de espiga,
vestirás simplemente,
y andarás con fatiga.
El hueco de tu almohada,
tendrá un olor a nido,
y a vino derramado,
nuestro mantel tendido…

A la futura mamá
Anónimo (fragmento)

El milagro de la vida
se está produciendo en tu cuerpo.
El milagro de tu cuerpo
gestando no deja de sorprenderte.
Cada instante de estos nueve meses
son un milagro…
Y cuando sientas la tibieza
de su cuerpecito en tu pecho,
el milagro de la vida habrá concluido
para dar comienzo al
milagro de ser MADRE.

Las manos de mi madre
Alfredo Espino (Fragmento)

“¡Manos las de mi madre… sólo ellas son las
que aman, las que todo prodigan y nada me
reclaman!
¡Las que, por aliviarme de dudas y querellas,
me sacan las espinas y se las clavan en ellas!
¡Las manos maternales aquí en mi pecho son
como dos alas quietas sobre mi corazón!
¡Las manos de mi madre saben borrar tristezas!
¡Las manos de mi madre perfuman con
terneza!”.

Carta de una madre fallecida
Heather McManamy

“Tengo buenas y malas noticias. La mala noticiaes que, al parecer, estoy muerta. La buena noticia es que, si estás leyendo esto, es que tú no estás muerto (al menos que tengan wifi en el más allá). Sí, lo sé, esto apesta. Es un asco más allá de las palabras, pero estoy tan feliz de haber vivido una vida llena de amor, de alegría y de amigos increíbles. Soy afortunada de decir honestamente que me voy sin remordimientos y después de dedicar cada gramo de energía a vivir al máximo. Los amo a todos, gracias por esta vida maravillosa. Sea cual sea tu religión te pido que respetes a los que no somos religiosos. Por favor, no pienses en mí con lástima o tristeza. Sonríe sabiendo que lo pasamos súper juntos y ese tiempo fue increíble. Odio a la gente triste. Más que nada, me encanta hacer reír y sonreír, así que, por favor, en lugar de insistir en las trágicas palabras de cariño al final
de mi historia, ríete de los recuerdos que hemos forjado y la diversión que tuvimos. Por favor, si estás leyendo esto, cuéntale a Brianna historias para que ella pueda saber cuánto la amo y lo orgullosa que siempre estaré de ella. Quiero que le digas a mi hija que no hay nadie que la ame más que su madre. Cada momento junto a ella fue la felicidad total. Y no le digas que perdí contra el cáncer, porque el cáncer puede haber tomado todo de mí, pero nunca se llevó mi amor, ni mi esperanza, ni mi alegría. No fue una ‘batalla’, solo era la vida, que a menudo es brutalmente aleatoria e injusta. Yo no perdí, ¡maldita sea! La manera en que viví durante años con cáncer es algo que me parece una gran victoria. Por favor, recuerda eso.”

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