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“El duelo en la mujer viuda o divorciada” – tema de conferencia.

Cuando se rompe un jarrón en Japón
Arte Kintsugi

Se repara llenando las grietas de oro creando así un revestimiento hermoso.

Esto es para enfatizar la belleza de lo que alguna vez fue roto.

Cuando algo ha sufrido daño y tiene una historia, lo hace más bello. Lo mismo ocurre con los seres humanos.

Todo lo que has pasado y lo que estás pasando ahora no hace tu vida más fea, aunque puede parecer así cuando lo estamos atravesando.

Depende de nosotros elegir pintar nuestras batallas con oro y hacerlo hermoso.

Tú no estás rota y sin reparación, puedes levantarte y aprender de lo que te ha sucedido y convertirte en una mejor persona debido a la adversidad que has atravesado.

Puedes llevar tus cicatrices con orgullo, como una insignia de honor, como si dijeras: mira lo que he pasado, me ha convertido en lo que soy ahora.

Y puedo superar todo lo que la vida me ponga por delante.

Nadie ha tenido una vida perfecta, y nadie nunca la tendrá.

Solo depende de nosotros, si elegimos pintar de oro nuestras piezas rotas. Y hacerlas hermosas.

No te avergüences de lo que has pasado, todo lo que te ha ocurrido ha sido por una razón.

Así que mientras más lo negamos, más nos quejemos y no aceptemos lo que nos ha sucedido, menos se nos hará útil.

En el momento en que aceptemos y encontremos eso que es útil en la adversidad y lo pasado, es como nosotros pintando las grietas en nuestras piezas rotas de oro.

Convirtiendo algo que podría ser feo en algo hermoso o inspirador, cuando lo que has pasado, si es inspiración para otras personas, entonces valió la pena.

“Cada siguiente nivel de tu vida, demandará una nueva versión de ti mismo”

Así que, si estás pasando por tiempos difíciles, espero que este video pueda ayudarte o alguien a quien amas. (Video en Youtube: “Cuando se rompe un jarrón en Japón”)

Mi nombre es Sean Buranahiran.

La Alegría y el Dolor
En El Profeta de Gibran Jalil

Entonces, dijo una mujer: Háblanos de la Alegría y del Dolor. Y él respondió: -Vuestra alegría es vuestro dolor sin máscara.

Y la misma fuente de donde brota vuestra risa fue muchas veces llenada con vuestras lágrimas.

Y ¿cómo puede ser de otro modo? Mientras más profundo cave el dolor en vuestro corazón, más
alegría podréis contener.

¿No es la copa que guarda vuestro vino la misma copa que estuvo fundiéndose en el horno del alfarero?

¿Y no es el laúd (o guitarra) que apacigua vuestro espíritu la misma madera que fue
tallada con cuchillos?

Cuando estéis contentos, mirad en el fondo de vuestro corazón y encontraréis que es solamente lo que, os produjo dolor, lo que os da alegría.

Cuando estéis tristes, mirad de nuevo en vuestro corazón y veréis que estáis llorando, en verdad, por lo que fue vuestro deleite.

Algunos de vosotros decís: “La alegría es superior al dolor” y otros: “No, el dolor es más
grande.”

Pero yo os digo que son inseparables. Vienen juntos y, cuando uno de ellos se sienta con
vosotros a vuestra mesa, recordad que el otro está durmiendo en vuestro lecho. En verdad,
estáis suspensos, como fiel de balanza, entre vuestra alegría y vuestro dolor.

Sólo cuando vacíos estáis quietos y equilibrados. Cuando el tesorero os levanta para pesar su oro
y su plata, es necesario que vuestra alegría o vuestro dolor suban o bajen.

Confía, suéltate en el Señor. -Anónimo

…Deposita en Él todas tus preocupaciones y ansiedades y cuidará tiernamente de ti, pues te
ama profundamente desde antes de que nacieras, Él se parece a un artesano que fue moldeando y tejiendo con hilos de oro cada pedacito de tu cuerpo, tus manitas, tus piecitos, tu cara hermosa, eres su princesa, eres su niña hermosa. Pero también su guerrera, te
ha dado un corazón valiente y una fuerza extraordinaria para enfrentar los desafíos y
etapas difíciles de tu vida.

Él te dice: No temas, pues yo estoy contigo; no me mires con desconfianza, pues yo soy tu Dios; y te he dado fuerzas, he sido tu auxilio, y con mi mano te he sostenido.
Efectivamente, yo grité y el Señor me escuchó, y me salvó de todas mis angustias.

Dichosos y dichosas quienes lo buscan, verán cuan bueno y comprensivo es. El Señor está muy
cerquita del corazón deshecho y aplastado, y salva a los de espíritu deprimido, abatido.

No temas, no te desanimes, el Señor no te abandonará si tú le abres tu corazón, invítalo a
vivir en él, que tu corazón sea su casa, su hogar, y tendrás bendiciones increíbles y la fuerza para
vencer imposibles.

“Todas las teorías y toda la ciencia del mundo no pueden ayudar a nadie tanto como un ser humano que no teme abrir su corazón a otro”.                                                                                                                      -Elisabeth Kübler Ross

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